Te sientas un rato y enseguida aparece la propuesta de aprovecharlo mejor. El paseo podría servir para escuchar un curso, la lectura tendría que enseñarte algo y el descanso debería dejarte preparada para producir más mañana. Hasta una tarde libre acaba teniendo objetivos, indicadores y una sospecha bastante desagradable de estar haciéndolo mal.
Descansar y disfrutar no siempre significan lo mismo. Hay planes agradables que cansan y pausas necesarias que resultan aburridas. Podemos preguntarnos qué necesitamos hoy sin convertir cada elección en una estrategia perfecta de autocuidado. A veces apetece aprender; otras basta con escuchar una canción hasta el final, sin sacar de ella una enseñanza que compartir después.
Un rato libre no tiene que acabar en una entrega
Puedes elegir según lo que necesitas en ese momento.
Aprender
Hoy puede apetecerte una lectura exigente.
Disfrutar
Quizá prefieras escuchar una canción sin hacer nada más.
Recuperarte
Tal vez necesites una pausa, aunque resulte poco entretenida.
Estas posibilidades pueden convivir. No hay que convertir el disfrute en otra obligación que cumplir.
Tonietto y sus colaboradores estudiaron la idea de que el ocio es tiempo desperdiciado. En cuatro trabajos encontraron que esa creencia se relacionaba con menor disfrute; en los experimentos, inducirla redujo el disfrute de actividades hechas por placer. Presentar el ocio como productivo tampoco lo aumentó. El hallazgo habla del disfrute en esas condiciones, no de una fórmula para resolver culpa, agotamiento o problemas de salud mental.
Un rato que no tenga que compensarte
Si dispones de margen, elige una actividad que te apetezca y decide qué asunto concreto puede esperar hasta después. Cuando aparezca la acusación de estar perdiendo el tiempo, mira qué responsabilidad quedaría realmente desatendida. A veces habrá que reorganizar algo. Otras descubrirás una norma tan amplia que jamás considera terminado el trabajo y, por tanto, jamás concede permiso para parar.
También hay falta de tiempo real, cuidados sin relevo y jornadas que dejan muy poca elección. Eso necesita cambios en las condiciones, además de una reflexión personal. Dentro del espacio que sí puedas recuperar, disfrutar no debería convertirse en otra prueba que superar. La vida incluye momentos cuyo valor está en haberlos vivido, aunque al terminar no tengas nada que entregar.
Fuentes del artículo
Puedes consultar aquí la fuente original. Los enlaces se abren aparte para que conserves tu lectura.
- científica
Tonietto, G. N., Malkoc, S. A., Reczek, R. W. y Norton, M. I. (2021). Viewing leisure as wasteful undermines enjoyment
DOI 10.1016/j.jesp.2021.104198Consultar la fuente original ↗Consultada el 2026-10-20
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